viernes, 3 de octubre de 2008

11


Ayer era 11.
No el siptémber iléven,
El de las gemelas y Bin Laden.

Era el otro.

Mi jefe me dejó salir temprano,
Me dijo:
“tenga cuidado,
lleve pasamontañas”
Y luego se rió, dando media vuelta.

Talvez porque yo vivo en la periferia; él no.
O porque yo viajo en metro; él no.

Él cruza la Avenida 11 de septiembre
todos los días.
Y llega,
proactivo y perfumado,
a sentarse en su oficina,
mientras afuera Gases y Antimotines.

Él llega a su casa
En el barrio alto,
A su ghetto aséptico.
Ansioso por leer El Financiero.

Se saca los zapatos,
se rasca,
se pone a ver la tele.

Afuera, en la estación Tobalaba,
hay una masa de gente apretada contra la ventana,
pies, manos, ojos, bocas desapareciendo,
Mientras en la edición de las nueve,
solamente hay dos torres cayendo.
Mientras afuera, en Santiago,
la cicatriz sigue ardiendo.

13 comentarios:

Pio dijo...

Ufff, cuánto cosas hay en ese pecho haciendo presión para salir.

Gustavo Adolfo Chaves dijo...

Qué fuerte está esto, Laura. Te felicito por no tomar la vía fácil del sentimentalismo; este poema está lleno de fuerza y concisión emotivas, y eso lo vuelve inolvidable. Imágenes muy efectivas, ritmo preciso. Saludos.

silvia piranesi dijo...

qué bueno que saqués a pasear a tus poemas.
fuerte, siempre fuerte la imagen del hombre leyendo cómodo su periódico, una colonia varonil y lo que se supone es el éxito. mientras un rebaño atrás comiendo mierda.

mariana dijo...

ay mae que es esa foto, mop!!! :)
esta demasiado rajada tiene como algo que no puedo explicar. y bueno tu poema pues muy cool.

espero que andes bien por allá.
un abrazo.

macizo dijo...

Hola Pio, qué gusto tu visita, en serio. Gracias por venir. Tenés razón, hay algo que quiere explotar por aquí adentro, jejej. Saludos para vos.

en bicicleta dijo...

juee...muy bueno esto, laura.

macizo dijo...

Hola Gustavo, de veras muchas gracias por pasar y dejarme tus impresiones. Sin desmedro del dolor que fue para todo el pueblo gringo el derrumbe de las torres, por las pérdidas humanas, me emputece que en Latinoamérica, en Chile, por ejemplo, se haga todo para invisibilizar el otro 11, el de la Moneda; para irlo borrando de la memoria. Este texto es un poco esa furia. Saludos para vos tierramorenense, jejej!

Pira. Pues sí, estamos tratando de ventear los textillos que nos salen de las rodillas con raspones y panzazos incluidos en el pavimento, jejej. Coincido en que la imagen de estos "seres exitosos" que viven encapsulados mientras el rebaño, afuera, come mierda, es un motivo fuerte que me revuelve las bilis y me hace escribir cosillas.
Un abrazo para vos.

Mariana....mop! pues me halaga saber que a vos te guste esta foto, al chile. Verdad que tiene algo loquillo? Te mando un abrazo y las gracias siempre por venir.

Hola Bici...Muchas gracias por la visita, siempre es muy tuanis saber que te has dado una vueltita por este sur. Saludos para vos!

Santiago Escribano dijo...

Ese once es el que yo conmemoro. Y el que, como a vos, me conmueve. Tenés mucha suerte de haberlo podido vivir allí. Me pone los pelos de punta saber que las "noticias" solo hablaron de unas torres cayendo.

Pato dijo...

Hay onces que no hay que olvidar...gracias Laurex! Que bueno que este viviendo todo eso! Un abrazo!

Noem dijo...

Me gusta cuando la gente protesta con poemas!
Saludos Maciza!

Malasombra dijo...

"A su ghetto aséptico.
Ansioso por leer El Financiero"

Ja, buenisimo

Saludos.

mariana dijo...

mop! me mataste con esa foto de la playa! que cool.

saludos, saludos!

clara elena dijo...

bravo!

 
Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.