jueves 17 de abril de 2008

Milagro de hora pico

Hoy, después de setenta y muchos días y no sé cuántas idas y venidas, por primera vez y Dios sabe si quizás por última, tuve la extrañísima suerte de agarrar un asiento en el metro.

En hora pico, eso es casi una hazaña, un casi-milagro, un privilegio.

Fue tan raro el asiento, tan anaranjado todo, tan triste la gente de pie viendo mi asiento, tan feliz yo con tanta tristeza de que fuera solo mío, tan contenta mi espalda, tan caliente el aire, tan absurdo el viaje, que no paré de llorar hasta que llegué a mi parada, hasta que todos a mi alrededor se fueron y volvieron y salieron, llenos de asientos y cansancio, llenos de lágrimas. Hasta que se abrió de nuevo la puerta y salí, y el metro se fue.

miércoles 16 de abril de 2008

Dichoso Chito

sábado 12 de abril de 2008

miércoles 9 de abril de 2008

Doña Elia Namuncurá en su casa

sábado 5 de abril de 2008

Doña Carolina Castro